En cada ocasión en la que a un representante del PSOE, exministros o exministras, diputados, diputadas o cualquier otro cargo público o del Partido, se le ocurre realizar una crítica a la incipiente y ya preocupante política económica y social de Rajoy, surge un coro de monaguillos cantando casi en perfecto compás "como dejaron ustedes los socialistas este país". Conviene, para ser justos, decirles varias cosas a estos señores y señoras que tenemos por Gobierno:
Olvídense de su antiguo papel de oposición y dedíquense al buen gobierno que para ello han sido elegidos.
Parece que aún no saben nada (o quizá demasiado) de la actual crisis económica, que en concreto y para España tiene tres orígenes:
La crisis financiera global, que en absoluto ha nacido en nuestro país y ni mucho menos del Partido Socialista Obrero Español. Nació en Estados Unidos con los fraudes de compañías de inversión y agencias de rating tales como Goldman-Sachs o Lehman & Brothers. Por cierto, ¿Les suena a ustedes, señores de la derecha, lo de Lehman & Brothers? Si no les suena, pueden preguntarle a su superministro de economía Sr. Guindos (máximo responsable de esta compañía en la península ibérica), él les podría explicar como se timó a miles de ciudadanos y ciudadanas de España y Portugal.
La burbuja inmobiliaria, que en España tuvo su máximo esplendor durante los gobiernos de Jose María Aznar, cuando aquello de "el milagro soy yo...". Pueden pasearse por las corrupciones urbanísticas y medioambientales de todo Levante, con verdaderos avisperos de segundas, terceras y cuartas viviendas sin comprador, aeropuertos sin aviones o parques de atracciones de cartón-piedra y arcas vacías, verdadero reflejo de lo que fue ese espejismo de la riqueza rápida, nada más que cartón-piedra. Todo ello con el apoyo de la banca que se dejó engañar por los activos tóxicos norteamericanos (Made in George Bush), financió esta lujuria neoliberal-conservadora y ahora le niega el crédito a los españoles, tan necesario para las venas y arterias económicas de cualquier país. De eso saben bien los señores Camps, Fabra, Valcárcel y demás figurantes en esta película de terror que estamos viviendo.
El fraude fiscal: las cifras son preocupantes y escandalosas, el fraude fiscal español, casi en su totalidad perpetrado por algunos empresarios sin escrúpulos y adinerados de nuestro país, supone un 23% del PIB, con ello FINANCIARÍAMOS TODA LA SANIDAD o la EDUCACIÓN PÚBLICA.
De como aligerar impuestos también nos pueden explicar cosas en el PP, en concreto el segundo de a bordo y grumete económico popular Sr. Montoro, Ministro de Hacienda pero hace bien pocas lunas asesor fiscal que daba sabios consejos de como sortear, legalmente por supuesto, la fiscalidad española, cuyo objeto no es otro que la financiación de nuestro estado, el estado que los hombres y las mujeres del Partido Socialista pretendemos que siga siendo un estado de bienestar.
No queremos eludir nuestras responsabilidades, que hemos pagado con la pérdida de confianza de la ciudadanía en las últimas Elecciones Generales, pero que no se pongan como ejemplo ni nos acusen de ser culpables de la crisis, puesto que muchos de estos hombres y mujeres de la derecha participaron activamente en sus mecanismos desencadenantes, teniendo ahora la osadía o la cortedad mental (cada cual que piense lo que quiera), de echar culpas al PSOE, a Zapatero, al propio Rubalcaba o al conserje de Ferraz si hiciese falta.
Como socialistas claro que hemos tenido fallos y defectos, pero solemos aprender de ellos. ¿Qué hemos aprendido de esta crisis? fundamentalmente el papel que deben cumplir los estados, que deben intervenir con mayor eficacia ante los excesos de tiburones financieros y demás casta de favorecidos de nuestro mundo, a los cuales no se puede dejar actuar de la forma casi impune y sin controles como han venido actuando en estos últimos desenfrenados años.
Ahora tenemos a este núcleo sociológico que desencadenó la crisis dándonos lecciones sobre lo que se debe hacer, cuando muchos de ellos deberían simplemente jubilarse con sus caudales en alguna isla tropical o paraíso fiscal y no pedir a los trabajadores más sacrificios de los necesarios, que prediquen con el ejemplo, que no hagan reformas laborales para el despido, que no aporreen a quienes les critican pidiendo libros y que piensen en el tejido social más desfavorecido, que será el que verdaderamente va a sufrir y sufre el azote de esta crisis.
Hace falta más solidaridad y no caridad, entendiendo por solidaridad la obligación de ayuda entre unos y otros, vía impuestos o con políticas sociales y de redistribución de la riqueza.
Todas y todos somos necesarios, y mucho más en estos momentos.
Reforma Laboral: riada humana de protesta en Gijón
Hoy 19 de Febrero, enmarcada en los actos de protesta contra la reforma laboral de la derecha, ha tenido lugar en Gijón una multitudinaria manifestación que discurrió sin incidentes desde las 12 de la mañana entre la Plaza del Humedal y la Plaza Mayor. Convocada por los sindicatos mayotitarios, ha contado con la participación de más de 40.000 ciudadanos y ciudadanas que, en ambiente ordenado y reivindicativo, han hecho ver y tratado de hacer notar la magnitud de la agresión cometida por el gobierno de Rajoy contra los trabajadores y trabajadoras, y en general contra toda la ciudadanía, que mina los derechos por los que se ha luchado desde hace tantas décadas y que los deja a la altura de los derechos laborales en cualquier país del tercer mundo.
Se trata de una llamada de atención, una expresión ciudadana que debería ser escuchada por el Gobierno. Con esta reforma no se crea empleo, solamente se facilita el despido y así el monedero de la patronal, su resultado inmediato será más paro.
Nuestra compañera Áurea Gutiérrez ha sido absuelta del delito de
prevaricación por el Juzgado de lo penal número 3 de Gijón, en sentencia publicada hoy 17 de Febrero de 2012, recordar que fue imputada en el citado delito tras una denuncia a la fiscalía por parte de policías municipales durante el conflicto que acarreó el
incremento exponencial de las multas en el año 2009.
Aurita cuenta y ha contado siempre con toda la confianza, tanto de su grupo como del Partido en Carreño, a ella debemos una sobresaliente gestión de las cuentas municipales durante muchas legislaturas, ejemplo de buen hacer y diligencia para numerosos
consistorios de nuestro país y a ella debemos gran parte de nuestra situación económica municipal saneada y solvente, no iba a ser menos en cualquiera de sus decisiones incluida la que afectó a esta denuncia.
Áurea sigue en nuestro partido ocupando cargos relevantes, no olvidemos que forma parte de la Ejecutiva Local y es miembro del Comité Autonómico de la FSA-PSOE, y así seguirá siendo siempre que ella acceda, puesto que nuestra confianza la iba a tener
igualmente con sentencia absolutoria o sin ella, su honradez y credibilidad ha estado siempre fuera de toda duda, quedándonos felicitarla y darle un abrazo por este injusto mal trago que ha tenido que pasar.
Juan José Fernández. Secretario General de la Agrupación Socialista de Carreño
Por fin vamos enterándonos de los planes de Rajoy, planes que ha ocultado hasta el momento, dado su tremendo carácter antisocial. La primera patita que nos enseña nuestro Presidente, es la de una reforma laboral que prácticamente
autoriza el despido libre, los "fuera de convenio" e incluso bajadas unilaterales de los sueldos que puede decidir la patronal por razones "económicas" o "técnicas", cuestiones estas a menudo tan subjetivas que pueden llevar a arbitrariedades
siempre en contra del trabajador.
Esta reforma no va a facilitar el empleo, sino más bien el despido. Cuando un país esta en crisis, todos sus sectores deben arrimar el hombro, tal parece que con esta reforma sólo arrimarán sus maltrechos hombros los trabajadores,
ya que al empresariado se le han dado facilidades inauditas en nuestro país, más propias de economías del tercer mundo que de España.
Estamos ante el comienzo del despiece del estado del bienestar, que no es un estado de "pereza" ni de "beneficencia" como creen los más poderosos, el estado del bienestar es una situación, con fuertes raíces ideológicas,
en la que el propio estado se constituye en garante de ciertos servicios y derechos con los que, mediante la solidaridad, trata de no dejar en la estacada a los menos favorecidos.
No se le puede pedir otra cosa a la derecha, es así como actúan, sin pena ni remordimientos, siempre desde una posición de poder que les blinda personalmente ante los embates de la crisis y que acaban pagando los ciudadanos corrientes,
que son los que pueden tener problemas para sobrevivir.
Sr. Rajoy, dimita y presenten como Presidente al líder de la CEOE, que para el caso, seguro que les resulta mejor.